Camino de mesa de mariposas en patchwork | Art to Heart

Finalmente terminé la colección!

by Geny

Hola! ¿Cómo están mis Quilters y Stitchers de mesa de comedor?  Con estos días lluviosos del mega niño de Santiago, lo único que hago es pensar en el Verano ( mi ansiado y muy esperado verano) y con eso me acordé que no les había compartido el último corredor de mesa de mariposas que hice para la estación, proyecto que terminé esta semana y que merece su post! Aquí les dejo toda la aventura:

 Mariposas para recibir el verano

Siempre he pensado que decorar nuestra casa con las cosas que hacemos es una de las partes más bonitas de tener un hobby creativo. No importa si se trata de una celebración especial o simplemente de acompañar las estaciones del año: en cada proyecto dejamos un pedacito de nosotras, de nuestro tiempo y de nuestras ganas de crear.

Y estas mariposas tienen una historia bastante más larga de lo que parece.

Comencé a hacer patchwork allá por 2014 y, aunque he trabajado en proyectos de todo tipo desde entonces, creo que esta colección de caminos de mesa de Nancy Halvorsen ha sido la que más tiempo me ha tomado completar.

Camino de mesa de seis mariposas acolchadas en telas de colores, diseñado por Nancy Halvorsen y confeccionado en patchwork.

Mis seis mariposas terminadas, con acolchado libre en espirales y cuerpos de tela beige.

Por supuesto, hubo una pausa bastante larga entre medio.

Recuerdo haber confeccionado las estrellas para nuestras Fiestas Patrias alrededor de 2020. Después, por distintas razones, los proyectos que faltaban quedaron esperando su turno, hasta que este año me dieron ganas de retomarlos y terminar la colección.

El centro de mesa de corazones fue el penúltimo y estas mariposas, del libro Easy Does It for Summer, se convirtieron en el último.

¡Y qué mejor manera de terminar que con un poquito de verano!

Seis mariposas, seis telas y muchas posibilidades

El Butterfly Table Runner es un camino de mesa formado por seis mariposas acolchadas y unidas entre sí.

El diseño original tiene ese encanto country tan característico de Nancy, pero yo quería llevarlo hacia algo diferente: un verano lleno de colores alegres, telas estampadas y pequeños detalles que hicieran destacar cada mariposa.

Lo primero fue preparar los moldes. Como acostumbro hacer con mis patrones, imprimí dos copias: una para guardar y otra para pegar sobre cartón y recortar.

Aquí apareció el primer detalle interesante: las mariposas son asimétricas. Sus alas no tienen exactamente la misma forma a ambos lados, algo que debemos considerar cuando trasladamos el diseño a las telas.

Telas de colores, punzonado y moldes preparados para confeccionar seis mariposas de patchwork.

Las telas, el punzonado y los moldes preparados para comenzar la confección.

Para los colores comencé pensando en verde palta, calipso y amarillo, pero terminé incorporando también fucsia, lila y blanco.

Elegí telas con distintas personalidades: lunares, rayas, pequeñas flores y texturas. Algunas son muy llamativas, mientras otras aportan un poco de tranquilidad al conjunto.

Para la contracara utilicé crea de sábana en un tono amarillo mantequilla, tan suave y claro que parece casi blanco. Era una tela que tenía guardada y que no destinaba a mis trabajos habituales de patchwork. Me pareció una buena oportunidad para aprovecharla, especialmente porque las mariposas se confeccionan individualmente y no necesitan bloques unidos con costuras de precisión.

Los cuerpos fueron otra decisión importante. En el diseño original son de tonos cafés, pero preferí una tela beige de textura discreta, igual para las seis mariposas. Así conseguí un elemento común que las relaciona sin quitar protagonismo a los colores de las alas.

Preparar antes de cortar

Una de las cosas que más disfruto de la costura es detenerme a comprender cómo está construido un proyecto antes de comenzar.

En este caso, las mariposas se confeccionan con las telas enfrentadas por sus derechos y una capa de punzonado. Después se dan vuelta, dejando las costuras escondidas en el interior.

Molde de cartón de una mariposa asimétrica colocado sobre tela calipso de rayas blancas.

El molde de cartón permite apreciar la forma asimétrica de las alas.

Al principio había marcado las siluetas por el derecho de las telas, pero revisando las instrucciones comprendí que era más conveniente hacerlo por el revés, especialmente por la asimetría del diseño y la manera en que se montan las capas.

También decidí coser primero y recortar después. Así pude trabajar con las piezas completas, siguiendo la línea marcada, y dejar el margen de costura correspondiente una vez terminada la costura.

Detalle de un cuerpo de mariposa de tela beige, cosido y recortado con margen de costura antes de darle vuelta.

Uno de los cuerpos, ya cosido y con el margen recortado.

Son decisiones pequeñas, pero que hacen una diferencia importante cuando trabajamos con formas curvas.

De la construcción al acolchado: dos hilos, dos experiencias

Este proyecto también fue una oportunidad para probar algunos de los hilos que hemos conocido a través de nuestro Laboratorio de Hilos, junto a Casa Beltrán.

Durante la construcción de las mariposas utilicé hilo Tren, que también comercializa Casa Beltrán. Lo primero que noté fue que era un poco más grueso que los hilos que acostumbro utilizar, pero eso no significó ningún inconveniente durante la confección.

Se comportó muy bien tanto en las costuras a máquina como al momento de planchar, resistiendo sin problemas la temperatura de la plancha.

Cono de hilo Tren mercerizado número 50 sobre tela calipso rayada, junto al punzonado y el trazado de una mariposa.

El hilo Tren, utilizado en la confección y en las uniones invisibles a mano.

Pero lo que más me sorprendió fue su comportamiento en las puntadas invisibles a mano, cuando llegó el momento de unir las seis mariposas. A pesar de su grosor, el hilo se mimetizó tan bien con las telas que las uniones prácticamente no se notan.

Seis mariposas de patchwork en fucsia, blanco, calipso, lila, naranja y verde, antes de acolchar los espirales.

Las seis mariposas con sus cuerpos colocados, antes de comenzar el acolchado.

Para el acolchado quise probar algo diferente: el hilo trilobal Lumina, que recibí como obsequio de Casa Beltrán.

Una de las características más bonitas de este diseño son los espirales que decoran las alas. Decidí realizarlos con free motion quilting (FMQ), aprovechando las curvas para dar movimiento y textura a cada mariposa.

Conos de hilo trilobal Lumina de distintos colores, canillas y materiales de costura sobre una mesa de trabajo de patchwork.

Mi mesa de trabajo mientras preparaba los hilos Lumina para acolchar las mariposas.

El Lumina aportó un detalle especial al trabajo, permitiéndome explorar sus posibilidades en un proyecto terminado y no solamente en una muestra de costura.

Me gusta pensar que un proyecto también puede convertirse en una pequeña oportunidad para experimentar con nuestros materiales. Después de todo, una cosa es conocer las características de un hilo y otra es descubrir cómo se comporta mientras trabajamos con él.

Los cuerpos y las últimas puntadas

Los cuerpos se confeccionan por separado, con dos piezas de tela y una capa de punzonado.

Mariposa de patchwork de tela lila con pequeñas flores moradas y cuerpo beige colocado sobre las alas.

La mariposa lila con su cuerpo beige, antes de los detalles de acolchado.

Una vez dados vuelta y planchados, se colocan sobre el centro de las alas. La costura decorativa interior cumple una doble función: dibuja el detalle del cuerpo y lo mantiene unido a la mariposa.

Este sistema me gustó especialmente porque permite terminar cada mariposa como una pieza independiente.

Cuando las seis estuvieron listas, llegó el momento de disponerlas siguiendo la composición del patrón original.

Primer plano de mariposa blanca con lunares amarillos, espirales acolchados con hilo dorado y cuerpo beige pespunteado.

En la mariposa blanca se distinguen especialmente bien los espirales y el relieve del acolchado.

Las mariposas se acomodan de manera irregular, tocándose en distintos puntos. Para unirlas utilicé pequeñas puntadas a mano por el reverso, una técnica que ya había empleado en otros proyectos similares.

De esta manera, el camino de mesa conserva su forma y cada mariposa mantiene su propia silueta.

Un Art to Heart con colores de verano

El resultado es muy diferente al original, aunque conserva completamente su espíritu.

Donde Nancy utilizó una paleta country, yo elegí colores más luminosos y veraniegos. El verde palta, el calipso, el amarillo, el fucsia, el lila y el blanco conviven en una composición alegre, mientras los cuerpos beige aportan continuidad.

Detalle de espirales de free motion quilting sobre mariposas de patchwork fucsia, verde, naranja y calipso.

Los espirales de acolchado libre aportan movimiento y textura a las alas.

Y eso es algo que me encanta de trabajar con patrones: no necesitamos cambiar su construcción para darles nuestra propia personalidad.

Si te gustan los diseños de Nancy Halvorsen, puedes encontrar sus libros y patrones directamente en su tienda Art to Heart.

Lo que aprendemos mientras creamos

Terminar estas mariposas significó algo más que completar un camino de mesa. También fue cerrar una colección que me ha acompañado durante varios años, desde aquellas estrellas de Fiestas Patrias hasta los últimos proyectos que decidí retomar este año.

Y cuando miro hacia atrás, pienso en cuánto ha cambiado mi manera de trabajar desde que comencé a hacer patchwork en 2014.

Porque siempre es agradable descubrir cómo hemos evolucionado en nuestro propio arte. Quizás hoy resolvemos con más confianza algo que antes nos parecía complicado, nos atrevemos a probar otra técnica o simplemente tenemos más claro qué queremos hacer con nuestras telas.

Colección de centros de mesa de patchwork para distintas celebraciones y estaciones, reunidos sobre una mesa de madera.

Mi colección de centros de mesa de Nancy Halvorsen, reunida después de tantos años de patchwork.

Y aunque sintamos que solamente hemos crecido un poquito, ese poquito también vale la pena.

Porque reconocer lo que hemos aprendido es también una forma de animarnos a seguir creciendo.

Con estas seis mariposas termino una colección muy especial: mis centros de mesa de Nancy Halvorsen para acompañar las celebraciones y estaciones del año en Chile.

Y me gusta pensar que, cada vez que coloque uno sobre la mesa, habrá un poquito de todos esos años de costura acompañándonos.

You may also like