Passacaglia quilt: avance 3/4 y pausa del proyecto

Cuando avanzar también es saber detenerse

by Geny

Hola! ¿Cómo están mis Quilters y Stitchers de mesa de comedor? Terminé el tercer cuarto de mi Passacaglia Quilt. Y con eso, también tomé una decisión. No es el final. Es una pausa.

Después de meses trabajando este proyecto a mano, puedo decir que ya tiene el porte de una alfombra. No es solo una pieza grande en tamaño, también lo es en todo lo que implica: tiempo, energía, constancia… y aprendizaje.

Así luce mi tercer cuarto de la Passacaglia, ya terminado.

Porque si algo cambió en mí durante este proceso, fue la forma en que enfrento el hacer.

Aprendí a organizarme mejor.
Aprendí a cambiar mi forma de coser.
Y, sobre todo, aprendí a cuidar mis manos para poder seguir creando.

🧵 El punto donde pensé que me iba a abrumar

No hubo un momento en que pensara que no podría hacerlo. Pero sí hubo un momento en que sentí que podía abrumarme.

A mitad de las uniones, cuando el proyecto empezaba a volverse repetitivo, otras manualidades comenzaron a llamar mi atención. El crochet, el bordado… nuevas ideas, nuevos ritmos.

Crochet en Otoño

Y eso también es parte del proceso creativo.

No siempre se trata de falta de disciplina.
A veces, simplemente, es tu creatividad pidiéndote un cambio.

✨ Resolver, ajustar y seguir con mi Passacaglia Quilt

Uno de los momentos más poco satisfactorios de este tercer cuarto fue darme cuenta de algo: había rosetas incompletas.

Piezas que faltaban. Detalles que no estaban resueltos.

Y aun así, pude volver atrás, hacer lo que faltaba y seguir avanzando.

Eso cambió completamente mi percepción del proyecto.

rosetas de la passacaglia en lila y verde

A esta roseta le faltaban piezas y logré ponerlas mientras unía las demás rosetas

Porque ya no era solo “seguir cosiendo”.
Era saber que puedo resolver sobre la marcha.

Y también fue el momento en que vi algo clave:
ya tengo dos extremos completos.

El proyecto, aunque no terminado, ya tiene estructura. Ya se sostiene.

🍂 Una pausa que no es abandono

Decidí pausar la Passacaglia hasta octubre.

Y no es una decisión al azar.

Es, en parte, una decisión práctica… incluso física.

El crochet ocupa un lugar muy específico en mi año: otoño e invierno. Es el momento en que puedo trabajar con hilados sin que mis manos reaccionen o se irriten. En otras estaciones, simplemente no es sostenible para mí.

Otoño, hongos de mi jardín

Así lentamente y silenciosamente llega el otoño a mi jardín.

Así como el crochet tiene su tiempo, también lo tiene el EPP.

Para mí, la Passacaglia pertenece a la primavera y al verano. A la luz, a los días largos, a otro ritmo.

Entonces entendí que no se trata de elegir una técnica sobre otra.
Se trata de respetar los ciclos.

🌱 Cuando sabes que sí eres capaz

Si este proyecto fuera una historia, este sería ese momento clave.

El momento en que te das cuenta de que sí puedes lograrlo.

No porque esté terminado.
Sino porque ya avanzaste lo suficiente para saber que lo vas a conseguir.

Passacaglia: Parte de atrás del quilt

Así luce la parte de atrás del tercer cuarto de mi passacaglia quilt

Aunque demore.
Aunque cueste.
Con paciencia y cariño.

La Passacaglia queda en pausa, pero no en duda.

Y eso, creo, es uno de los avances más importantes de todos.

💬 Y tú, ¿pausas o abandonas?

Hay una gran diferencia entre dejar algo y decidir cuándo continuar.

Este proyecto me lo recordó.

Esta parte del Passacaglia queda esperando el último cuarto de la passacaglia quilt en primavera.

Por eso te dejo la pregunta:
¿tienes algún proyecto que estés pausando, no abandonando?

 

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