Hola! ¿Cómo están mis quilters y stitchers de mesa de comedor? ¿No les pasa que a veces una pequeña tarea desencadena algo más grande? Todo comenzó con una repisa que necesitaba orden, y terminé replanteando por completo la organización de mis materiales de costura. Descubrí que el paso del tiempo y los proyectos acumulados habían dejado mi sistema inicial un poco caótico, y que valía la pena detenerme a mirar cómo estaba guardando cada cosa.

🧵 Las cajas que acompañan mis costuras
Cerca de mi máquina de coser tengo dos cajas de cartón decoradas. La más grande guarda mis proyectos a medio terminar, esos que esperan su turno para avanzar. La más pequeña, en cambio, se ha convertido en mi tesoro de retazos: dentro de ella conservo cuadraditos clasificados por tamaño —de 1, 2, 3 y 3½ pulgadas—, cada grupo separado en bolsas Ziploc para mantenerlos limpios y fáciles de usar. También guardo allí tiras más grandes, que van desde 1½ hasta 7 pulgadas de ancho, junto con cintas y embellecimientos que uso para mis bordados.


